Dióxido de Titanio ataca nuestro ADN

Dióxido de Titanio ataca nuestro ADN

¡Alerta! Aditivo peligroso en alimentos, tus suplementos alimenticios, cosméticos, higiene...

El dióxido de titanio (TiO2) es una de las substancias químicas más blancas que existen: refleja prácticamente toda la radiación visible que le llega y mantiene su color pase lo que pase cuando otros compuestos se decoloran con la luz.

El dióxido de titanio es un aditivo ampliamente utilizado en alimentos procesados, medicamentos, suplementos alimenticios, cosméticos y cremas solares.

Del proceso de refinado industrial resulta un polvo blanco muy apreciado por su efecto blanqueante, excelente absorbencia y propiedades antiapelmazantes. Ese mismo pigmento, usado para espesar pinturas es añadido a medicamentos y suplementos y es su polvo blanco el que decora los llamativos donuts en el escaparate del Dunkin Donuts.

La etiqueta de muchos suplementos, incluso de conocidas marcas como Lamberts o Solgar, revela que contienen dióxido de titanio, especialmente los encapsulados en formato comprimidos
Y es el mismo compuesto químico que muy probablemente contiene tu bronceador y el blanqueador facial o dental...


Desafortunadamente la versatilidad del dióxido de titanio, representa un problema para la salud y está presente en muchos productos...


El extremadamente pequeño tamaño de las nanopartículas del dióxido de titanio, lo convierten es un serio riesgo para la salud cuando se ingiere, dado que son capaces de atravesar la pared intestinal y colarse en el torrente sanguíneo.

El sistema inmune no está preparado para detectar estas nanopartículas, que al tener vía libre en todo el cuerpo interfieren con funciones biológicas básicas.

Estas nanopartículas acaban almacenándose con consecuencias nefastas en órganos como el hígado, el bazo o el cerebro.


Estudios en animales muestran un incremento de cáncer en los pulmones tras la inhalación de nanopartículas y de piel cuando se aplican tópicamente.  
Las partículas de dióxido de titanio causan estrés oxidativo e inflamación crónica que provoca que se dañe el ADN, lo que trae formación de células cancerosas y todo tipo de enfermedades crónicas degenerativas.

Con lo que es adecuado que comiences a desestimar todo lo que tenga dióxico de titanio.

Buscando en el registro del ISPCH encontré exactamente 500 productos conteniendo Dióxido de Titanio, entre ellos: champús, bálsamos, lociones hidratantes, cremas de belleza, jabones, filtros solares, lápices labiales, pastas dentales, agua oxigenada, tinturas de cabello, tratamientos anti-arrugas, crema protectora de bebé, máscaras de pestañas, base de maquillaje, aceites corporales, exfoliantes, reductores de poros, tratamientos de estrías y celulitis, productos herbalife, cremas de caracol, tratamientos capilares, etc...

En la industria de alimentos se utiliza como colorante y –supuestamente- en una proporción no mayor al 1% en el peso del alimento se utiliza en caramelos y dulces (como las mentitas y dulces de menta blancos), helados, chicles, cremas para café, salsas para ensaladas, queso, usándose también para blanquear la leche descremada, donde el dióxido de titanio hace a la leche mas blanca y de una textura mas cremosa.

Para cumplir con la FDA sólo se requiere que el contenido de plomo no sea mayor a 10 PPM (Partes Por Millón), el antimonio no puede ser mayor a 2 PPM y el mercurio no puede ser mayor a 1 PPM según la sección no 73.15.75 del código de Regulación Federal (21 CFR).

Además...

Una reflexión: ¿y qué hay de ingredientes como el dióxido de titanio o el óxido de zinc en las fórmulas caseras de bloqueadores solares?
En los últimos años se han puesto de moda en la cosmética casera ingredientes de la industria como el dióxido de titanio y el óxido de zinc, pues se consideran por muchos, ingredientes sin peligro para la salud.
Dejando aparte su posible impacto ambiental, si sólo nos centramos en los riesgos relativos a la salud, tanto si son nanopartículas como si no lo son, hay varios hechos demostrados hasta ahora que como mínimo cuestionan su total inocuidad:
Los dos figuran en el listado del "Derecho a Saber, Sustancias Peligrosas" (Right to Know Hazardous Substances List) del Environmental and Occupational Health Assessment Program del Departamento de Salud del estado de New Jersey, por ejemplo, y se recomienda manipularlos con mucha precaución pues comportan riesgo si se inhalan.
Ante la falta de estudios que demuestren la inocuidad absoluta de ambas sustancias, dependerá de los baremos de cada uno a la hora de considerarlas seguras o no, y de manipularlas para la cosmética casera. En el caso de quienes seguimos la máxima de la cosmética natural de "no pongas en tu piel lo que no pondrías en tu plato", ninguna de las dos es una opción para nuestros preparados naturales caseros.

• El dióxido de titanio, ha sido catalogado como ingrediente posiblemente cancerígeno por el IRC (International Agency for Research on Cancer).

• El óxido de zinc puede ocasionar daño al feto en desarrollo, y algunas investigaciones han mostrado que puede provocar reacciones alérgicas a exposiciones muy bajas, o que puede ser un tóxico respiratorio, además de tener efecto bioacumulativo.


Por ejemplo: El procedimiento de preparación es sencillo: mezclar, vorticea y usa. Guardar en envase de cristal oscuro alejado de fuentes de calor.

Muy adecuado poner de base el Despues y antes del sol o la Top hidratante más estos aceites ecológicos

La cantidad de aceite esencial puede oscilar entre 20 y 60 gotas (en total del aceite o aceites escogidos) por cada 100 ml. de aceite vegetal. 
En este caso también es muy importante que sean aceites esenciales de calidad, 100% puros y extraídos por arrastre de vapor de agua, pues si no es así, probablemente el producto no tendrá las características esperadas.
Aceite esencial de zanahoria (semillas) FPS 38-40
Aceite esencial de albahaca sagrada (tulsi) FPS 6
Aceite esencial de menta FPS  6
Aceite esencial de lemongrass FPS 6
Aceite esencial de lavanda FPS 5
Aceite esencial del árbol del té FPS 1

A destacar el aceite esencial de zanahoria (semillas), pues es uno de los que ofrece mayor factor de protección, a la vez que ayuda a combatir acné, rosácea, manchas cutáneas, es un magnífico regenerador celular... o el de lavanda, excelente para la piel, uno de los aceites esenciales estrella contra quemaduras... o el de menta por la sensación refrescante que aporta al preparado. 

Las mujeres embarazadas y los niños pequeños deben consultar con un profesional antes de usar aceites esenciales.
Aceite de avellana (50 ml.) + aceite esencial de zanahoria (30 gotas).
Aceite de coco (50 ml.) + aceite esencial de lavanda (30 gotas).
Aceite de sésamo (10 ml.) + gel de aloe vera (10 ml). 

Aceite de oliva (50 ml.) + aceite esencial de menta (15 gotas).

Aceite de jojoba (50 ml.) + aceite esencial de zanahoria (15 gotas), aceite esencial de albahaca sagrada (10 gotas) y aceite esencial de menta (5 gotas).
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Modo de uso:
Aplica como harías con cualquier aceite protector solar, vorticea bien antes de su uso.
Al ser un producto totalmente natural es preferible hacer cantidades pequeñas que se vaya a utilizar en días o pocas semanas, y volver a prepararlo de nuevo cuando haga falta.

Adjunto más información de la Biblioteca nacional de medicina de EE.UU

El dióxido de titanio en nuestra vida cotidiana; ¿es seguro?

Otra fuente:

https://detenganlavacuna.wordpress.com/2011/01/23/tio2/